Dra Alejandra Blum D., Jefa Hematología y Hemoterapia del Hospital Recoletas Salud Campo Grande, Hospital Recoletas Salud Felipe II, Hospital Recoletas Salud Palencia, Hospital Recoletas Salud Segovia, Hospital Recoletas Salud Zamora y Hospitales Recoletas Salud Cosaga.
Número de colegiada: 47411730, Valladolid.
La reproducción asistida ha ayudado a miles de personas a cumplir su sueño de ser madres y padres. Sin embargo, en algunos casos, la consecución y evolución adecuada del embarazo pueden verse afectados por trastornos hematológicos, sobre todo los relacionados con problemas trombóticos o inmunohematológicos.
La mayoría de las personas que inician un tratamiento de reproducción asistida no necesitan un estudio hematológico completo que incluya estudio de trombofilia.
Sin embargo, existen determinadas situaciones clínicas en las que evaluar la coagulación sanguínea, la presencia de trombofilias o posibles alteraciones hematológicas puede ser relevante para mejorar el diagnóstico, optimizar el manejo del embarazo y reducir determinados riesgos maternos y obstétricos. Las principales sociedades científicas recomiendan que estas pruebas se soliciten de forma individualizada, evitando estudios indiscriminados que no aportan beneficios demostrados. (1)
Realizar pruebas sin una indicación clara puede conducir a hallazgos de escasa relevancia clínica, generar preocupación innecesaria y dar lugar a tratamientos que no aporten beneficios demostrados.
¿Qué es la trombofilia?:
Se define como un “riesgo aumentado de producir trombos en cualquier territorio venoso o arterial respecto a la población general”, es decir, aumentan la tendencia de la sangre a coagularse, y en el contexto obstétrico puede incluir fallos repetidos de implantación, abortos recurrentes, etc.
¿Qué estudios hematológicos son de mayor relevancia en éste tipo de situaciones?
Un estudio hematológico que incluya determinación de trombofilias engloba un conjunto de análisis destinados a valorar alteraciones de la sangre que puedan influir en la fertilidad, la implantación embrionaria o la evolución del embarazo.
Lo habitual es disponer de:
- Hemograma completo
- Coagulación básica (INR, TPTa, fibrinógeno)
- Estudio de trombofilias genéticas (mutación de factor V Leyden, mutación de G20210 del gen de la protrombina, medición de proteína C y proteína S, antitrombina III).
- Estudio de trombofilias adquiridas: Determinación de homocisteína, síndrome antifosfolípido con todos sus componentes.
No podemos olvidarnos de realizar un interrogatorio completo para conocer antecedentes familiares y personales respecto a enfermedad tromboembólica venosa, ictus, infertilidad o abortos de repetición (sobre todo precoces), ya que éste nos dará información básica sobre el perfil analítico y posiblemente el tratamiento que requiera cada paciente.
Otras situaciones obstétricas que pueden estar relacionadas con ésto son:
- Preeclampsia grave de aparición precoz.
- Restricción del crecimiento fetal.
- Muerte fetal intrauterina.
- Desprendimiento prematuro de placenta.
- Parto prematuro relacionado con insuficiencia placentaria.
¿Cómo se hacen estos estudios?
Basta con una analítica de sangre para poder realizar todas las determinaciones.
¿Y qué pasa si hay algún resultado alterado en la analítica?
Como en todas las situaciones, debemos individualizar los resultados en el contexto de cada paciente. Pueden existir positivos leves que incluso deben repetirse antes de “etiquetar” a una paciente con una trombofilia. Por ello, es importante que la interpretación de los resultados se haga por un médico especialista en hematología y con experiencia en reproducción (o bien inmunología) para así proporcionar la información en base a la mayor experiencia posible.
En caso de que finalmente se decida necesario iniciar con tratamiento tras valorar el beneficio/riesgo de tratar a la paciente, se explicará detalladamente en qué consiste el mismo, cuáles son las posibilidades de éxito, que riesgos existen, cada cuánto deben hacerse los controles de qué forma, etc.
Opciones de tratamiento
Existen múltiples opciones para ayudar a las pacientes que presentan alguna trombofilia y cumplen criterios para recibir tratamiento, desde la toma de antiagregantes plaquetarios a dosis bajas, corticoides, uso de heparina de bajo peso molecular (HBPM), o bien una combinación de ellos, para ayudar forma integral a nuestras pacientes.
¿Cuándo es necesario acudir con un hematólogo?
La hematología tiene un papel de suma importancia en las alteraciones de la coagulación y obstétricas, sobre todo cuando la balanza se inclina hacia el riesgo trombótico.
La intervención del hematólogo suele ser especialmente útil cuando existen antecedentes personales o familiares de trombosis, abortos de repetición, complicaciones obstétricas graves previas o resultados analíticos que sugieren una alteración de la coagulación.
El trabajo conjunto entre los especialistas en reproducción asistida y hematología permite ofrecer una atención personalizada y diseñar estrategias adaptadas a las necesidades de cada paciente.
CONCLUSIONES
- El estudio hematológico no forma parte de las pruebas que deban realizarse de manera sistemática a todas las pacientes que inician un tratamiento de reproducción asistida. Sin embargo, constituye una herramienta diagnóstica de gran valor en situaciones concretas, especialmente cuando existen antecedentes de trombosis, abortos de repetición, fallos recurrentes de implantación o complicaciones obstétricas previas que puedan sugerir una alteración de la coagulación o de la función vascular placentaria.
- La identificación de determinadas trombofilias o de otras alteraciones hematológicas puede permitir la adopción de medidas preventivas y terapéuticas individualizadas que contribuyan a reducir riesgos y optimizar el pronóstico reproductivo.
- No obstante, es importante recordar que la presencia de una alteración hematológica no implica necesariamente la imposibilidad de conseguir un embarazo ni garantiza la aparición de complicaciones, por lo que cada caso debe valorarse de forma personalizada y basada en la evidencia científica disponible.
- Finalmente, el abordaje multidisciplinar entre especialistas en reproducción asistida, hematología y obstetricia permite ofrecer una atención integral y adaptar las decisiones diagnósticas y terapéuticas a las características de cada mujer. Ante antecedentes reproductivos complejos o factores de riesgo específicos, una valoración especializada puede ser clave para aumentar la seguridad del tratamiento y favorecer el desarrollo de una gestación evolutiva y saludable.
BIBLIOGRAFÍA
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